 1. Estanques artificiales o prefabricados • Son de plástico o de fibra de vidrio, rígidos o semirrígidos y bastante resistentes. Es la forma más sencilla y rápida de instalar un estanque. • Los hay de formas muy diversas y en color negro, verde, etc.. • En jardines grandes pueden quedar estanques ridículos ("un charquito") y es preferible uno de más tamaño. En jardines pequeños es una opción estupenda. Eso sí, se debe disimular su artificialidad mediante plantas, piedras y guijarros. 2. Estanques de láminas de plástico
• Con plásticos se hacen muy buenos estanques informales. • Las curvas suaves se integran bien en un ambiente de estilo natural, más paisajístico. • Se pueden hacer de todos los tamaños, desde los más pequeños hasta los más grandes y desde las formas más sencillas hasta las más irregulares. • La lámina se compra por m2 y vienen de un ancho de 4 ó 6 metros. Las hay de colores negro o verde y e incluso imitando a guijarros. • La colocación de estos revestimientos flexibles es fácil y rápida, por lo que cada vez se emplean más. 3. Estanques de obra • Si tu jardín es de estilo clásico, irá mejor un estanque geométrico-formal con forma de cuadrado, rectángulo o circular. Los jardines de residencias y palacios suelen ser formales construidos de obra. • Su principal problema es que son costosos de construir. • Son frecuentes las fisuras por donde pierden agua. |